Pozuelo o El Pozuelo se ubica entre las localidades de Carrascosa de Abajo y La Perera.
Despoblado de Carrascosa de Abajo. Pozuelo o El Pozuelo se ubica en la parte alta y plana de un amplio cerro de 1.150 metros de altura, a poca distancia de su cima y batido por todos los vientos, entre las localidades de Carrascosa de Abajo y La Perera.
El camino más sencillo pero practicable únicamente para vehículos todoterreno es el que parte de la carretera SO-P-4123, entre Carrascosa de Abajo y Caracena, en dirección a esta última población. El cruce aparece a la izquierda poco antes de llegar al K 21 e inmediatamente antes de que la mencionada carretera pase por un puente a la orilla izquierda del río Caracena. Apenas recorridos cuatrocientos metros dejamos el vehículo y continuamos a pie los poco menos de tres km que restan hasta llegar al despoblado. A mitad de camino, una vez superada la cuesta, nos encontramos con una antigua cruz de bendición de campos confeccionada en madera.
También es posible llegar desde la localidad de La Perera de la que dista apenas 2,5 km en línea recta y hacia el oeste, aunque por este acceso recomendamos el auxilio de un buen mapa o un localizador por lo sinuoso del camino y los diversos cambios de pista que hay que realizar hasta llegar al despoblado.
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DATUM |
LATITUD LONGITUD |
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ETRS89 |
41,408336 – 3,059724 |
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ETRS89 |
41º 24´ 30´´ N 3º 03´ 35´´ W |
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UTM 30 |
Coord. X Coord. Y |
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495.008,26 4.584.089,52 |
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Altitud |
1.148 m. |
Es fácil relacionar el topónimo Pozuelo con el hecho de que el abastecimiento de agua “de boca” a la población se hiciera con “dos pozos” según dice Pascual Madoz (1), aunque solo hemos localizado uno en la base del cerro donde se ubica el pueblo. En todo caso no tenemos noticia de fuente alguna que sirviera de abastecimiento. Junto a la propia población se aprecian dos “sorprendentes” balsas de agua (lavajos), merecedoras del entrecomillado habida cuenta de la altura a la que se encuentra la aldea, aunque en la visita realizada en octubre de 2024 ambas se encontraban totalmente secas. Una de ellas aparece a pocos metros al norte de la iglesia mientras que la segunda lo hace en el extremo oriental del caserío, apenas separadas por unos ciento cincuenta metros una de otra. Entre esta primera balsa y la iglesia aparece una singular y moderna cruz de hierro a modo de cruz de calvario. Está confeccionada con perfiles metálicos y se apoya en una basa de hormigón sin pretensiones estéticas.
La referencia histórica más antigua de Pozuelo la ofrece Salvador Barrio Onrubia (2) cuando cita una Concordia del cardenal Halgrim fechada el 17 de julio de 1229, en la que se establecen los límites entre los obispados de Osma y Sigüenza.

Por su parte en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752) dice de Pozuelo que se trata de una aldea de la jurisdicción de la Villa de Caracena, que “el lugar es de señorío y pertenece a la duquesa viuda de Uceda, marquesa de dicha villa de Caracena”. La población estaba compuesta por “quince vecinos y medio”, incluidas tres viudas (cada una de ellas contaba como medio vecino). En esa población había “once labradores que no llegan a sesenta años y cinco hijos y criados que pasan de dieciocho años”. El caserío estaba compuesto por catorce casas habitables y ninguna arruinada. No había mesón, taberna “ni panadería por no haberla tenido de costumbre”. Añade que tampoco hay clérigo alguno.
En la respuesta a la vigésimo quinta pregunta del Catastro “… dijeron que el común de este lugar gasta anualmente en la fiesta del Corpus, la de San Vicente (3), titular de esta parroquia, limpia de fuente, empedrados y caminos, sesenta reales. Y no tiene otros gastos”.
Divina Aparicio de Andrés (4) (5) nos indica que en el Censo de Floridablanca de 1787 Pozuelo figura con 68 habitantes y que pertenece al Duque de Uceda.
Sebastián Miñano y Bedoya (6), en 1829, cita el lugar de Pozuelo con 15 vecinos, 76 habitantes, y una parroquia “aneja a la de Caracena”.
En 1850 Pascual Madoz dice que tiene 14 casas, una población de diez vecinos, 44 almas, escuela frecuentada por ocho alumnos de ambos sexos y una iglesia parroquial, Santa María Magdalena, servida por el cura de San Pedro de Caracena. En cuanto al suministro del líquido elemento dice que dentro del término “se encuentran dos pozos de regular agua”.
Según la relación de municipios y lugares de la provincia de Soria y población de 1858, recogida por Carmelo Romero Salvador, Carmelo García Encabo y Margarita Caballero Domínguez (7), se trata de una población con rango de “lugar” del término municipal de Carrascosa de Abajo, que contaba entonces con cincuenta y un habitantes.
Manuel Blasco, por su parte, en 1880 (8) dice de Pozuelo que es agregado de Carrascosa de Abajo, que tiene 20 vecinos (no hace la conversión a habitantes), la iglesia parroquial bajo la advocación de Santa María Magdalena y cita los “dos pozos de aguas potables”. Este mismo autor en su Nomenclátor de 1909 (9) repite prácticamente el texto del anterior salvo para referirse al número de moradores puesto que en este particular dice que tiene “68 habitantes” sin citar el número de vecinos.
El estudio de Andrés Sanz Sánchez (10), lo incluye en la relación de núcleos de población desaparecidos desde 1960 indicando que entonces tenía categoría de lugar, contaba con diecisiete habitantes y ocho viviendas.
Fernando Sanz Antón (11) fecha el abandono de Pozuelo alrededor de 1965 cuando dice: “Aislado este pueblo al carecer de vías rápidas de comunicación, sin agua corriente y obligados a suministrarse de este indispensable líquido de dos pozos artesanos, sin luz eléctrica y con sólo cinco vecinos de los que tres eran de edad muy avanzada, no pudo sumarse al progreso de los otros, por lo que sobre el año 1965 optaron por vender sus propiedades a un particular con residencia urbana que continuó la explotación ganadera y agrícola, pero mecanizando ésta y roturando algunos montes vírgenes para dedicar sus tierras al cultivo de cereales”.
Añade este autor que “Hoy (por el año 2006), introducirse en el despoblado de Pozuelo, con sus corrales y casas abandonadas desprendiéndose de sus tejas y hundirse sus techumbres, adquiere la sensación de hallarse en un pueblo fantasmagórico. Únicamente su sobresaliente y vacía iglesia, de la que se ha retirado su imaginería y depositado alguna talla valiosa en el museo de la catedral que fue su diócesis en El Burgo de Osma, parece resistirse al paso del tiempo”.
Gonzalo Martínez Díez (12), en 1983, incluye Pozuelo, sorpresivamente, entre las aldeas, no entre los despoblados, pertenecientes a la Comunidad de Villa y Tierra de Caracena, Sexmo de Abajo.
Esteban Valtueña Jiménez (13) nos ofrece, en fin, los últimos datos de sus moradores: 68 habitantes en 1880, 66 en 1920, 57 en 1940, 28 en 1960 y ninguno a partir de 1996.
El caserío estuvo formado por unas quince viviendas, totalmente arruinadas en la actualidad, levantadas en mampostería aparejada con barro y estructura de madera. Se aprecia por los restos que es frecuente el uso del adobe en los interiores, muros de tapia de tierra en algunos casos, piedras mínimamente trabajadas para sacar las esquinas de los inmuebles, el empleo de sillarejos en varios ejemplares de puertas y ventanas, aunque en unos pocos casos de estas últimas se aprecian curiosos enmarcados de madera. Una de las viviendas conserva los restos de un horno de pan.
IGLESIA PARROQUIAL
La Iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa María Magdalena, se encuentra totalmente arruinada desde que se hundiera su cubierta entre diciembre de 2020 y abril de 2021, cuando también se detectó que habían robado algunas piedras de la portada, aunque en la actualidad no conserva ninguna.
El templo consta de una nave levantada en mampostería ordinaria aparejada con mortero de cal y enfoscada con el mismo material, tanto interior como exteriormente, salvo en la pared externa de la espadaña, que caso de haber tenido enfoscado no ha llegado hasta nosotros ni siquiera en algún pequeño vestigio. La cubierta, con estructura de madera, vertía a dos aguas en la parte de la nave y a tres en la de la capilla mayor. Esta capilla se abre a la nave mediante un arco deprimido a punto de colapsar y presenta una falsa cúpula de aristas, también en muy mal estado, confeccionada con tablillas y yeso. Una moldura pintada con motivos que no sabemos calificar, recorre las paredes de la capilla y continúa por las columnas cuadradas adosadas que soportan el arco de gloria y se prolonga, si bien brevemente, en la nave principal. Las aristas de la cúpula están decoradas con una línea de color añil que convergen en una “clave” de circunferencias concéntricas, de diferente color cada una, rematadas al exterior con unas figuras, también pintadas, que pudieran representar algún tipo de hoja vegetal. El interior del círculo, pintado en blanco, no presenta restos de imagen alguna.

El testero plano de la capilla mayor presenta dos “vacíos” en el último enfoscado: El primero de ellos correspondería al altar y permite ver la mampostería del muro sin recubrimiento alguno en su parte baja, superando ligeramente la altura del zócalo pintado de azul que presentan sus tres paredes. El segundo acogería un retablo que no se ha conservado y que por su huella vemos que superaba ligeramente la línea de moldura antes mencionada y que no ha llegado hasta hoy, posiblemente por ser eliminada al colocar el retablo. El “negativo” en este caso es un enfoscado “de obra” carente de decoración.
La moldura antes mencionada también se ve interrumpida por el alféizar de la ventana de iluminación de la capilla, abierta por el lado sur y que al exterior presenta un enmarcado de sillares con el vivo achaflanado. Uno de los sillares de la ventana, en el lado derecho visto desde afuera, presenta el hueco vacío que posiblemente contuvo una baldosa con la advocación de la iglesia.
Inmediato a estos huecos de altar y retablo aparece la entrada a la sacristía, estancia adosada a la capilla mayor por el lado de oriente y que tuvo un tejadillo independiente a tres aguas. Actualmente se encuentra totalmente arruinada.

La entrada a la iglesia aparece en el primer tramo de la nave en el lado sur. Contó en su día con un sencillo pórtico con tejadillo a tres aguas que descansaba por el oeste en un murete protector de mampostería y en un pie derecho de madera en el lado de oriente que ya no conserva. Justo encima de este tejadillo completa la imagen de la entrada una ventana enmarcada en sillería, con cantos achaflanados y con reja metálica.
Parece ser que la entrada también estaba enmarcada en sillería y presentaba un arco de medio punto que ha sido expoliado.
A los pies y accesible desde el coro, se encuentra la espadaña. Es esta una curiosa construcción que presenta dos huecos para otras tantas campanas que no conserva. Tiene esta fábrica la particularidad de estar compuesta por una extraña mezcolanza de sillares bien trabajados con zonas confeccionadas con ladrillos macizos. A esta pared de la espadaña se le adosó un cuerpo de adobes con estructura de madera y cubierta a dos aguas para conseguir así un sencillo “campanario”. La espadaña culmina con fábrica de sillares “a dos aguas” y se remata con cruz y veleta, ambas de hierro.
En el lado de poniente de la nave se encuentra el coro aún accesible. En él se abre un óculo abocinado y tapiado por dentro desde hace tiempo. El espacio inmediatamente debajo del coro, el sotocoro, se cierra con reja de madera.
En la parte superior de la zona del coro, muy próxima a uno de los “tirantes” de la cubierta, se encuentra una viga de mayor tamaño que estos tirantes y que tiene como cometido soportar el peso del murete de adobes y estructura de madera del añadido antes mencionado que se hizo a la espadaña. En esta viga se aprecia una inscripción que dice: “Siendo cura regente D. Pedro Maestro Sanz y Alcalde D. Domingo De Pedro [ …] vecindario con 90 pesetas y otros trabajos. Año 1909 A.M.L G. y PRM”.
El lado norte de la iglesia no presenta ninguna abertura pero sí dos macizos contrafuertes, presumiblemente de mampostería, enfoscados con cemento. El cometido de estos refuerzos es el de soportar los empujes laterales de la bóveda de la capilla mayor ya que se sitúan uno en la prolongación del arco de gloria y el otro en la del testero de dicha capilla.
Hasta 1956 Pozuelo perteneció al Obispado de Sigüenza.

OTROS EDIFICIOS
Aislado del pueblo y rodeado de fincas de cereal, a unos cien metros al oeste de la iglesia, aparece el cementerio, un recinto cuadrado con sencillos muros de piedra. El acceso al camposanto se realiza por una puerta en la esquina sur que presenta un sencillo recrecimiento del muro sobre el dintel que trata de darle cierto aspecto de tímpano con dos conos de obra en los extremos y una pequeña cruz de madera en el centro. Esta solución del cono de obra se repite en cada una de las tres esquinas restantes como elemento de adorno. El aspecto interior del cementerio, cuidado y con las hierbas no excesivamente crecidas, sugieren cierto mantenimiento.

Aunque las fuentes clásicas (Marqués de la Ensenada, Madoz y Blasco) no citan la existencia de viñas, la realidad es que se conservan media docena de bodegas prácticamente en el propio pueblo. Cinco de ellas se encuentran a escasos veinte metros al oeste de la iglesia y otra en la parte noroeste del caserío. En varias de ellas se aprecia, en el primer tramo de bajada, una falsa bóveda formada por lajas de piedra aparejadas a dos vertientes.
En la misma dirección que las bodegas pero un poco más retirados se observan dos antiguos palomares circulares, uno de ellos prácticamente derruido. Los restos de un tercer palomar se pueden apreciar a unos ochocientos metros del caserío en dirección suroeste, cerca de unas naves construidas con materiales modernos en el siglo XX.

Ana Abajo de Grado (14) dice que, aunque no existiera una Concordia como tal, los vecinos de Pozuelo solían acudir a la Romería de la ermita de Nuestra Señora del Monte de Caracena, el tercer domingo de junio, en la que después de celebrada la misa se procede al habitual sorteo de banzos y se realiza una procesión alrededor del templo, tras la que sigue una comida de hermandad.
Faustino Calderón (15) aporta otros datos de Pozuelo entre los que destacamos las fiestas del patrón de la localidad, San Vicente Ferrer, que se celebraban en octubre. Con esa ocasión “el Ayuntamiento de Carrascosa de Abajo facilitaba seis cargas de leña con la cual hacían una luminaria en la Plaza”. En esa fiesta había misa, procesión y baile con gaiteros. También el 22 de julio se celebraba fiesta en honor de Santa María Magdalena con misa y procesión.
Las producciones agropecuarias de Pozuelo eran las típicas de una economía de agricultura de secano en la que se producía “centeno, cebada, avena, legumbres, leñas de combustible y pastos, con los que se mantiene ganado lanar y vacuno” según lo relata Pascual Madoz (o. c.).
Faustino Calderón (15) comenta que nunca tuvo electricidad ni agua corriente y añade que tampoco hubo tienda aunque sí venían vendedores ambulantes.
Alberto Arribas con la colaboración de Ángel Lorenzo, Maribel Zapatero, Luis C. Pastor
(1) MADOZ (1850): Diccionario geográfico-estadístico-histórico. Edición facsímil de los textos relativos a la provincia de Soria. Edita Ámbito ediciones SA y Diputación de Soria, Imprime Gráficas Ortega SA Valladolid, 1993.
(2) BARRIO ONRUBIA, Salvador: “Los límites entre la diócesis de Sigüenza y de Osma en el año 1229”. Revista de Soria nº 84, IIª época, año 2014, páginas 63 y 64.
(3) Nótese que los siguientes autores atribuyen a la iglesia de Pozuelo la advocación de Santa María Magdalena.
(4) APARICIO DE ANDRÉS, Divina (Primavera 2005): “Señoríos sorianos según el Censo de Floridablanca”. Revista de Soria IIª época nº 48, página 42.
(5) APARICIO DE ANDRÉS, Divina (Verano 2006): “Soria a la luz del Censo de Floridablanca”. Revista de Soria IIª época nº 53. Páginas 36 y ss.
(6) MIÑANO Y BEDOYA, Sebastián (1826-1829): Diccionario geográfico-estadístico de Soria. 1826-1829. Edición de Silvano Andrés de la Morena, Soria Edita, Soria 2004.
(7) ROMERO SALVADOR, Carmelo, GARCÍA ENCABO, Carmelo y CABALLERO DOMÍNGUEZ, Margarita (1985): La provincia de Soria entre la reacción y la revolución (1833-1843). Ediciones de la Excma. Diputación Provincial de Soria, colección Temas Sorianos nº 10, Soria, página 222.
(8) BLASCO JIMÉNEZ, Manuel (1880): Nomenclátor histórico, geográfico, estadístico y descriptivo de la provincia de Soria, 1ª edición, Soria. Imprenta y Librería de la Infancia.
(9) BLASCO JIMÉNEZ, Manuel (1909): Nomenclátor histórico, geográfico, estadístico y descriptivo de la provincia de Soria. IIª edición, Soria. Ed. Tipografía de Pascual P. Rioja.
(10) SANZ SÁNCHEZ, Andrés (2001): “Demografía de la Soria rural durante el siglo XX”. Celtiberia nº 95, página 130.
(11) SANZ ANTÓN; Fernando (2006): Caracena. Comunidad de Villa y Tierra castellana. “La ecológica desconocida”. Diputación Provincial de Soria. Colección Paisajes, lugares y gentes. Página 138.
(12) MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo (1983): Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana. Editora Nacional, Madrid.
(13) VALTUEÑA JIMÉNEZ, Esteban (Otoño 2008): “Nomenclátor de todas las entidades de población de la provincia de Soria. Censo de Población de los años 1880, 1920, 1940, 1960, 1966 y 2007”. Revista de Soria IIª época, nº 62, página 54.
(14) ABAJO DE GRADO, Ana (2005): Romerías de Soria. Ochoa Impresores, Soria, página 55.
(15) https://www.lospueblosdeshabitados.net/2016/12/pozuelo-soria.html