Despoblado de Morales.
Despoblado de Morales, término municipal de Berlanga de Duero.
Para llegar a Vadorrey desde Morales tomaremos el Camino del Molino, pista forestal en buen estado que empieza en la parte noreste del pueblo y avanza en esa misma dirección. Tras recorrer apenas un km habremos llegado a la base del lado oeste del Alto la Mina, a escasos metros del río Duero. Es en este cerro donde se ubica Vadorrey. Por el lado norte, el que da al río, ofrece un importante desnivel que lo hace impracticable, mientras que por el resto de su perímetro ofrece unas suaves laderas. En su parte superior se adivinan, más que se aprecian, los escasísimos restos de lo que pudo ser la atalaya musulmana que citan varios autores. Del despoblado como tal, a simple vista, tampoco se aprecia vestigio significativo alguno.
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DATUM |
LATITUD LONGITUD |
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ETRS89 |
41,483061 -2,925016 |
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ETRS89 |
41º 28´ 59´´ N 2º 55´ 30´´ W |
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UTM 30 |
Coord. X Coord. Y |
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506.260,00 4.592.386,40 |
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Altitud |
907,41m |
Parece evidente que el topónimo Vadorrey tenga relación con la existencia de un vado en el río Duero al que, en este caso, se le pudo añadir el “apellido” tras su utilización por parte de algún monarca, porque este hubiera establecido el paso del río por el lugar en cuestión o por algún otro motivo similar.
La primera referencia escrita sobre Vadorrey aparece en la Crónica Silense, escrita hacia 1100. En ella se narran algunos acontecimientos de la vida del rey Fernando I de León, y en concreto lo que nos interesa, la campaña que realizó este monarca por tierras sorianas hacia 1060 con el fin de expandir sus fronteras y que el cronista relató así: «Redeunte igitur anno congruo tempore, Fernandus rex eos recreato milite invadit; captoque brevi castro Gormaz, Vadum Regis accessit. Quod oppidum postquam sue ditione mancipavit civitatem Berlanga, quae cetera circumquaque posita protegebant castella, animosus petiit» que vendría a significar que el rey Fernando regresó, capturó el castillo de Gormaz, llegó a Vadorrey, y después a Berlanga de Duero, muy bien amurallada y protegida.
Unos años después acontecerían los sucesos narrados en el Cantar de Mio Cid, poema 132, que habla del viaje de sus hijas doña Elvira y doña Sol cuando tras la afrenta de Corpes regresaron a Valencia escoltadas por Alvar Fáñez y otros doscientos caballeros. En castellano actual dice el texto: “La Alcoceba cruzan, dejan a la derecha Gormaz / y luego por donde dicen Vadorrey van a pasar; / en el pueblo de Berlanga se quedan a descansar, / otro día de mañana echaron de nuevo a andar”.
Juan Loperráez (1) recoge los privilegios de la iglesia de Osma y recuerda un documento fechado en Soria el 14 de enero de 1154 (2) por el que el infante Sancho (ya ratificado para ser rey de Castilla a la muerte de su padre, lo que acontecería tres años después) confirmó los privilegios y donaciones de sus antecesores, y entre ellas dice que le hizo merced al obispo de Osma de varias villas, entre ellas «Vado de Rey».

El avance de la Reconquista alejó hacia el sur el peligro musulmán y, aunque estas tierras perdieron su carácter fronterizo, todavía fueron durante algún tiempo motivo de disputa entre los obispos de Sigüenza y Osma. Finalmente, con la intervención del cardenal Jean Halgrim, el 17 de julio de 1229 se determinaron unos límites geográficos entre ambos obispados, siendo Vadorrey empleado como referencia geográfica (3) y perteneciente desde entonces a la mitra segontina.
Gonzalo Martínez Díez (4) apunta referencias de Vadorrey en 1353 y 1785 e incluye el lugar en la relación de las 13 aldeas pertenecientes a la Comunidad de Villa y Tierra de Berlanga que se despoblaron antes de 1594. Desconocemos las razones del investigador para dar esa fecha pero la despoblación puede adelantarse al menos hasta 1528 pues el censo de pecheros ni siquiera documenta el lugar.
Sin embargo, para que alguien lo califique como despoblado tendremos que esperar algo más de un siglo, hasta 1638. Fechado en ese año, José Francisco Yusta Bonilla et al. (5) citan un documento en el que el Concejo de Berlanga trata de demostrar sus derechos sobre ciertos despoblados que lo eran desde hacía algún tiempo y entre los que figuran Navacerías, Vadorrey, Villaseca, Torremocha y Alconeza.
Como despoblado de la jurisdicción de la villa de Berlanga, del Señorío de la Marquesa de Berlanga, aparece en el Catastro del Marqués de la Ensenada bajo la forma Vado-Rey en la portada del documento, pero Badorrey en la primera línea y que fue redactado en Bayubas de Abajo, del que entonces era anejo, el 4 de diciembre de 1751. Este documento lo califica como un despoblado de señorío perteneciente al marquesado de Berlanga, aunque su propiedad también estaba repartida con el Común de Morales, el cabildo de la Colegiata de Berlanga y el convento de Concepcionistas de Berlanga. En su término había tierras de secano y de regadío, una dehesa de secano y otra de regadío. En las tierras del despoblado se producía trigo común, cebada, centeno y avena, había unos pocos árboles frutales, chopos y sauces.
Pascual Madoz (6) en su Diccionario lo denomina “Badarrey ó Vado-Rey” considerándolo como despoblado de la provincia de Soria. Lo ubica erróneamente en la margen derecha en vez de en la izquierda del Duero, entre Aguilera y Morales, añadiendo que “no queda vestigio alguno de población”.
Manuel Blasco Jiménez en sus dos Nomenclátores de 1880 (7) y de 1909 (8), con exactamente el mismo texto y dentro de la ficha de Quintanas de Gormaz, no en la de Morales, saca a relucir Vadorrey sin hacerlo expresamente como despoblado sino citando a Loperráez (sin aportar más datos) cuando este autor afirma que “en las inmediaciones del lugar, cerca del expresado río Duero y sitio que llaman Vado-rey, se libró gran batalla entre moros y cristianos”.
Gonzalo Martínez Díez (o. c.) escribe sobre Vadorrey: Despoblado en el término de Morales, 1.400 m. al NE de la aldea, en la ribera sur del río Duero y lindando con el mismo sobre un altito; al lugar se llega por la senda llamada de Vadorrey y el cerro es conocido como Alto la Mina.
La tradición popular en los pueblos de alrededor sostiene que la causa del abandono del lugar fue una plaga de termitas que obligó a sus vecinos a marcharse.
En el enclave, en la actualidad, no quedan a la vista restos significativos de edificio alguno, aunque se aprecian algunos vestigios de muros y en lo alto del cerro, apenas perceptible, aparece un pequeño “muñón” de piedra aparejado con cal y se adivina, más que se ve, lo que pudo ser un pequeño recinto fortificado.

Son numerosos los autores que han citado la atalaya de Vadorrey debido a la trascendencia que tuvo en las luchas cristiano-musulmanas allá por el siglo X. La mayoría de esos investigadores coinciden en su ubicación sobre el cerro del Alto la Mina, para controlar el inmediato vado sobre el río Duero dentro del ámbito de la frontera cristiano-musulmana de esa época.

En todo caso la referencia a una ocupación más antigua del lugar la ofrece la página web de Yacimientos Arqueológicos (9) de la Junta de Castilla y León en la ficha Vadorrey-Alto Mina que atribuye al yacimiento una ocupación en el Hierro I y II y un “Lugar de habitación: Recinto militar” en época islámica, aunque no indica ni sugiere en el texto que pueda tratarse de una atalaya. En el lugar apunta que “Hay restos de lienzos de muralla que recorre todo el sector Norte, unida a seco y con diferente número de hiladas. Al Noroeste se observa una estancia rectangular de piedras unidas con argamasa, a un nivel más elevado que el anterior; en este sector se localizan restos de muralla que desciende hacia el río. En la cima y ladera Sur se observan cambios de coloración del pardo al negruzco, como en franjas. Hay acumulaciones de piedras en la finca y sus márgenes”.
En 1987 Pilar Llull Martínez, Mario Huete y Jesús Molina Bermejo (10) citan Vadorrey como “importantísima plaza que debe su nombre al hecho de hallarse junto a un vado del río, lugar obligado para cruzarlo. Esta población de la que hoy no quedan sino unas cuantas ruinas…”. Estos autores, si bien ubican Vadorrey en el lugar correcto, en el vado junto al Duero, cuando hablan de la atalaya del mismo nombre se refieren a la que se encuentra dos km al sur de Morales, ya en término de Aguilera.
José María Carnicero Arribas (11) cita expresamente despoblado y atalaya cuando afirma que “Peor suerte han corrido otras torres hoy desaparecidas – Barahona, Alcubilla de las Peñas – o reducidas casi a sus cimientos como la derruida torre en el despoblado de Vadorrey”. También Ángel Lorenzo Celorrio (12), Vicente Alejandre Alcalde (13) e Isaac Moreno Gallo (14) sitúan en el lugar, en Vadorrey, una atalaya musulmana del siglo X. Este último autor la considera como un componente del “sistema de atalayas califales emplazadas en la región comprendida entre el río Duero y la ciudad de Medinaceli… diseñado para funcionar eficazmente en el control y defensa de la frontera de la Marca Media de al-Ándalus en esa zona crítica”.
Alberto Arribas con la colaboración de Ángel Lorenzo, Maribel Zapatero, Luis C. Pastor
(1) LOPERRÁEZ Y CORVALÁN, Juan (1788): Descripción histórica del Obispado de Osma con el catálogo de sus prelados. Tomo I, Madrid, edición facsímil por Ediciones Turner, Madrid 1978, página 132).
(2) Catálogo de la Exposición Soria Románica. El arte Románico en la Diócesis de Osma-Soria, celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de El Burgo de Osma del 27 de junio al 30 de septiembre de 2001. Edita la Fundación Santa María la Real, Centro de Estudios del Románico, página 106.
(3) BARRIO ONRUBIA, Salvador (Primavera 2014): “Los límites entre la diócesis de Sigüenza y de Osma en el año 1229”. Revista de Soria nº 84, IIª época, página 70 y por el mismo autor y con el mismo contenido en un artículo titulado “Los límites entre las diócesis de Sigüenza y de Osma en el año 1229” en https://piquera.sanesteban.com/monografias/limite1229.htm#_ftn106
(4) MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo (1983): Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana. Editora Nacional, Madrid., página 124 y 128.
(5) YUSTA BONILLA, José Francisco; ESTERAS MARTÍNEZ, José Ángel; GONZALO CABRERIZO, César; LORENZO ARRIBAS, Josemi y SANTA-OLALLA CAICEDO, Inés (2008): “Románico desconocido. La iglesia del despoblado de Alconeza (Soria)”, que recoge su ponencia en el VI Congreso Internacional Restaurar la memoria. La gestión del Patrimonio hacia un planteamiento sostenible, Valladolid 31 de octubre – 1 y 2 de noviembre de 2008, página 4.
(6) MADOZ, Pascual (1846-50): Diccionario geográfico-estadístico-histórico. Edición facsímil de los textos relativos a la provincia de Soria. Edita Ámbito ediciones SA y Diputación de Soria, 1993. Imprime Gráficas Ortega SA Valladolid.
(7) BLASCO JIMÉNEZ, Manuel (1880): Nomenclátor histórico, geográfico, estadístico y descriptivo de la provincia de Soria, 1ª edición, Soria. Imprenta y Librería de la Infancia.
(8) BLASCO JIMÉNEZ, Manuel (1909): Nomenclátor histórico, geográfico, estadístico y descriptivo de la provincia de Soria. IIª edición, Soria. Ed. Tipografía de Pascual P. Rioja.
(9) Yacimientos Arqueológicos de la Junta de Castilla y León IDECYL. Código de Bien 192216)
(10) LLULL MARTINEZ, Pilar; HUETE, Mario y MOLINA BERMEJO, Jesús (1987): “Un itinerario musulmán de ataque a la frontera castellana en el siglo X: fortalezas, castillos y atalayas entre Medinaceli y San Esteban de Gormaz”. Revista Castillos de España Nº 93, editada por la Asociación Española de Amigos de los Castillos.
(11) CARNICERO ARRIBAS, José María (2002): “La frontera del Duero en los siglos X–XI: La atalaya, modelo de defensa de la frontera”. Revista de Soria nº 38 IIª época, página 35. Este mismo artículo forma parte de la publicación Guía turística del sur de Soria. Atalayas y fortalezas en la frontera del Duero, editada en 2003 por ADEMA, Asociación Tierras Sorianas del Cid y Diputación Provincial de Soria.
(12) LORENZO CELORRIO, Ángel (2003): Compendio de los castillos medievales de la provincia de Soria. Edita Excma. Diputación Provincial de Soria. Colección Temas sorianos nº 44, Soria, página 147.
(13) ALEJANDRE ALCALDE, Vicente (2014): El sistema defensivo musulmán entre las marcas Media y Superior de Al-Andalus (siglos X-XII). Centro de Estudios Bilbilitanos, Institución Fernando el Católico, Calatayud, 2014, pgs. 68, 121, 269, 418 y 428.
(14) MORENO GALLO, Isaac (2022): La Defensa Telegráfica de la Frontera Califal del Duero. Atalayas y vías romanas en el siglo X. Edita Excma. Diputación Provincial de Soria, pg. 103.